Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al
aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi
estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca,
corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del
auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.
Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy
Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que
lea mi Misión.
Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión
de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas
rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”
Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio
cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una
mancha!!
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le
dijo, “Le gustaría un café?
Tengo unos termos con café regular y descafeinado”.
Rodrigo bromeando le dijo:
“No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No
hay problema tengo un
hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua
y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola
dietética”
Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo
para leer, tengo el
Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”
Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro
cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de
canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que
tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien
para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del
día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si
prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ...
“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre
has atendido a tus clientes así?”
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no
siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años
manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de
los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del
desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás
cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando
tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El
decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un
águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por
encima del grupo”.
“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo
Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo
ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire
alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los
chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí
hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien,
hice más cambios”.
“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo
Rodrigo.
“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de
águila duplique mis
ingresos con respecto al año anterior. Este año
posiblemente lo cuadruplique.
Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya
no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi
celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un
amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.
Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de
una limusina en un taxi normal.
Posiblemente haya contado esta historia a mas de
cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando
voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla
como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada
de lo que les sugería.
Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:
El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los
patos y volar por encima del grupo como las águilas.
No importa si trabajas en una oficina, en
mantenimiento, eres maestro, Un servidor publico,"político",
ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te
comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te
estás elevando por encima de los otros?
Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS
TIEMPO PARA TOMARLA
La hija de un
hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su
padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del
enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de
almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote asumió
que el hombre sabía que vendría a verlo.
- "Supongo
que me estaba esperando", le dijo.
- "No,
¿quién es usted?", dijo el hombre.
- "Soy el
sacerdote que su hija llamó para que orase con usted. Cuando vi la silla vacía
al lado de su cama supuse que usted sabía que yo iba a venir a verlo".
- "Oh sí,
la silla", dijo el hombre enfermo. "¿Le importa cerrar la
puerta?".
El sacerdote,
sorprendido, la cerró. "Nunca le he dicho esto a nadie, pero... toda mi
vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la iglesia he
escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios
que trae, etc., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y salió
por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. Por ello hace mucho tiempo
abandoné por completo la oración. Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro
años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: "José, esto de la
oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero
que lo hagas... Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo
, luego con fe mira a Jesús sentado delante tuyo. No es algo alocado el
hacerlo, pues Él nos dijo 'Yo estaré siempre con ustedes'. Por lo tanto, le
hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora
mismo".
José continuó
hablando: "Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido
haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que
no me vaya a ver mi hija, pues me internaría de inmediato en la casa de los
locos".
El sacerdote
sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo
que había estado haciendo y que no cesara de hacerlo, luego hizo una oración
con él, le extendió una bendición, los santos óleos y se fue a su parroquia.
Dos días
después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había
fallecido. El sacerdote le preguntó: "¿Falleció en paz?".
"Sí", respondió la hija. "Cuando salí de la casa a eso de las
dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama. Me dijo lo mucho que me
quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya
lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues
aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de
su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que
pueda significar esto?".
El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le
respondió: "Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera".
Cuentan que un alpinista, desesperado por conquistar
el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación pero quería la
gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y se le
fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió
seguir subiendo decidido a llegar a la cima. La noche cayó con gran pesadez en
la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Todo era negro,
cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las
nubes. Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se resbaló y
se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, solo podia ver
veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible
sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo... y en esos
angustiantes momentos, pasaron por su mente todos los gratos y no tan gratos
momentos de la vida... El pensaba que iba a morir, sin embargo, de repente
sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos... SI, como todo alpinista
experimentado, habia clavado estacas de seguridad con candados a una larguisima
soga que lo amarraba de la cintura. En esos momentos de quietud, suspendido por
los aires, no le quedo más que gritar: -"AYUDAME DIOS MIO..." De
repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: -"QUE QUIERES
QUE HAGA?" -"Salvame Dios mio." -"REALMENTE CREES QUE TE
PUEDA SALVAR?" -"Por supuesto Señor " -"ENTONCES CORTA LA
CUERDA QUE TE SOSTIENE..." Hubo un momento de silencio y quietud. El
hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó...
Cuenta el equipo de rescate que al otro día
encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con
las manos a una cuerda... A DOS METROS DEL SUELO...
Y tu ? Qué tan confiado estas de tu cuerda?Porque no la sueltas?
Y tu ? Qué tan confiado estas de tu cuerda?Porque no la sueltas?
1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas; te
preguntará a cuánta gente llevaste.
2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu
casa; te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
5. Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a su casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.
10. Dios no te preguntará a cuántas personas enseñaste este mensaje, te preguntará si te dio vergüenza hacerlo.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
5. Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a su casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.
10. Dios no te preguntará a cuántas personas enseñaste este mensaje, te preguntará si te dio vergüenza hacerlo.
Dicen que un ebrio en un automóvil se pasó una luz roja. Causó un accidente múltiple
de seis autos en la calle 109.
Muchos cuerpos tendidos estaban por doquier y sangre regada por todos lados las sirenas ululaban, la muerte estaba en el aire.
Una madre atrapada dentro de su auto, fue escuchada sobre todo por el ruido, su ruego casi rompe el aire: Oh, Dios, por favor salva a mis niños!
Ella trataba de liberar sus manos atrapadas, pero el metal torcido la mantuvo cautiva. Su mirada llena de terror se enfocó en donde el asiento trasero había estado, pero todo lo que vio fue vidrio roto y dos sillas de niños destruidas. Sus gemelos no se veían por ningún lado; ella no los escuchaba llorar. Y luego, ella rogó para que hayan sido arrojados del vehículo. Oh Dios, no los dejes morir! Luego los bomberos llegaron y la liberaron, pero cuando buscaron en la parte trasera, no encontraron niños, aunque los cinturones de seguridad estaban intactos.
Ellos pensaron, que la mujer estaba loca y que estaba en el auto sola, pero cuando trataron de interrogarla descubrieron que había desaparecido. Policías la vieron corriendo sin rumbo gritando mas fuerte que el ruido de las ambulancias suplicando desesperadamente. Por favor ayuda para encontrar mis niños!
Ellos tienen cuatro años de edad y visten camisa y jeans azules para hacer juego. Un policía hablo, están en mi auto y no tienen ningún rasguño. Ellos dicen que su Papá los puso ahí, y les dio a cada uno una paleta de dulce, luego les dijo que debían esperar a que su mamá regresara para que los lleve a casa. El policía dijo que busco por todos lados pero no puedo encontrar al Padre. Probablemente dejo el área, supongo, y eso es muy malo. La Madre abrazó a los gemelos y dijo, mientras se limpiaba las lágrimas. Él no pudo haber dejado el área, ya que el murió hace un año.
El policía pareció confundido y preguntó, ¿Cómo puede ser eso verdad? Los niños dijeron, Mami, Papi vino y dijo que te diéramos un beso por él. Él dijo que no debíamos preocuparnos y que tu estarías bien, y luego nos puso en este auto con las luces brillantes y bonitas.
Queríamos que el se quedara con nosotros porque lo extrañamos mucho, pero él nos abrazó muy fuerte y dijo que tenía que irse.
El dijo que algún día entenderíamos y nos dijo que nos portáramos bien, y que te dijéramos que el siempre nos está cuidando. La Madre supo sin lugar a dudas que lo que ellos decían era verdad, ella recordó las últimas palabras del Padre: Yo los cuidaré.
El reporte de los bomberos no pudo explicar como el auto había sido totalmente destruido y ninguno de los tres tenía heridas.
Pero en el reporte de la policía estaba escrito en letras muy pequeñas:
Un Ángel salvó la noche en la Autopista 109. La oración de 7 segundos, solo repita esta frase y vea como Dios actúa. Señor, te quiero y te necesito, ven a mi corazón, bendice mi familia, mi casa, mis amigos y a mi. Amen" Aquél que tiene mil amigos no tiene un amigo a quien no corresponder. Esta mañana cuando el Señor abrió una ventana al Paraíso, Él me vio y pregunto: "Hijo mío, cual es tu mas grande deseo para hoy?" Yo respondí: Señor, por favor cuida a la persona que esta leyendo este mensaje, a su familia y sus amigos especiales. Ellos se lo merecen y los quiero mucho".
El amor del Señor es como el océano, puedes ver su comienzo, pero no su final.
Muchos cuerpos tendidos estaban por doquier y sangre regada por todos lados las sirenas ululaban, la muerte estaba en el aire.
Una madre atrapada dentro de su auto, fue escuchada sobre todo por el ruido, su ruego casi rompe el aire: Oh, Dios, por favor salva a mis niños!
Ella trataba de liberar sus manos atrapadas, pero el metal torcido la mantuvo cautiva. Su mirada llena de terror se enfocó en donde el asiento trasero había estado, pero todo lo que vio fue vidrio roto y dos sillas de niños destruidas. Sus gemelos no se veían por ningún lado; ella no los escuchaba llorar. Y luego, ella rogó para que hayan sido arrojados del vehículo. Oh Dios, no los dejes morir! Luego los bomberos llegaron y la liberaron, pero cuando buscaron en la parte trasera, no encontraron niños, aunque los cinturones de seguridad estaban intactos.
Ellos pensaron, que la mujer estaba loca y que estaba en el auto sola, pero cuando trataron de interrogarla descubrieron que había desaparecido. Policías la vieron corriendo sin rumbo gritando mas fuerte que el ruido de las ambulancias suplicando desesperadamente. Por favor ayuda para encontrar mis niños!
Ellos tienen cuatro años de edad y visten camisa y jeans azules para hacer juego. Un policía hablo, están en mi auto y no tienen ningún rasguño. Ellos dicen que su Papá los puso ahí, y les dio a cada uno una paleta de dulce, luego les dijo que debían esperar a que su mamá regresara para que los lleve a casa. El policía dijo que busco por todos lados pero no puedo encontrar al Padre. Probablemente dejo el área, supongo, y eso es muy malo. La Madre abrazó a los gemelos y dijo, mientras se limpiaba las lágrimas. Él no pudo haber dejado el área, ya que el murió hace un año.
El policía pareció confundido y preguntó, ¿Cómo puede ser eso verdad? Los niños dijeron, Mami, Papi vino y dijo que te diéramos un beso por él. Él dijo que no debíamos preocuparnos y que tu estarías bien, y luego nos puso en este auto con las luces brillantes y bonitas.
Queríamos que el se quedara con nosotros porque lo extrañamos mucho, pero él nos abrazó muy fuerte y dijo que tenía que irse.
El dijo que algún día entenderíamos y nos dijo que nos portáramos bien, y que te dijéramos que el siempre nos está cuidando. La Madre supo sin lugar a dudas que lo que ellos decían era verdad, ella recordó las últimas palabras del Padre: Yo los cuidaré.
El reporte de los bomberos no pudo explicar como el auto había sido totalmente destruido y ninguno de los tres tenía heridas.
Pero en el reporte de la policía estaba escrito en letras muy pequeñas:
Un Ángel salvó la noche en la Autopista 109. La oración de 7 segundos, solo repita esta frase y vea como Dios actúa. Señor, te quiero y te necesito, ven a mi corazón, bendice mi familia, mi casa, mis amigos y a mi. Amen" Aquél que tiene mil amigos no tiene un amigo a quien no corresponder. Esta mañana cuando el Señor abrió una ventana al Paraíso, Él me vio y pregunto: "Hijo mío, cual es tu mas grande deseo para hoy?" Yo respondí: Señor, por favor cuida a la persona que esta leyendo este mensaje, a su familia y sus amigos especiales. Ellos se lo merecen y los quiero mucho".
El amor del Señor es como el océano, puedes ver su comienzo, pero no su final.
Dos Ángeles viajeros se pararon para pasar la noche en
el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso
permitirle a los Ángeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la
mansión.
En vez de ser así, a los Ángeles le dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Ángel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuando el Ángel más joven preguntó ¿por qué?, el Ángel más viejo le respondió, "Las Cosas no siempre son lo que parecen."
La siguiente noche, el par de Ángeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Ángeles que durmieran en su cama dónde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Ángeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Ángel más joven estaba furioso y preguntó al Ángel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto hubiera pasado?
El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; el Ángel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.
"Las Cosas no siempre son lo que parecen," le replicó el Ángel más viejo.
"Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría."
"Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. Las Cosas no siempre son lo que parecen."
Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrás no saber esto hasta un poco más tarde...
Algunas personas vienen a nuestras vidas y rápidamente se van... Algunas personas se convierten en amigos permanecen por un tiempo... dejando huellas hermosas en nuestros corazones... y nunca volvemos a ser iguales, porque hemos hecho un buen amigo!!
Ayer es historia. Mañana un misterio. Hoy es un regalo. Es por ello que es llamado el presente!
En vez de ser así, a los Ángeles le dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Ángel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuando el Ángel más joven preguntó ¿por qué?, el Ángel más viejo le respondió, "Las Cosas no siempre son lo que parecen."
La siguiente noche, el par de Ángeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Ángeles que durmieran en su cama dónde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Ángeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Ángel más joven estaba furioso y preguntó al Ángel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto hubiera pasado?
El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; el Ángel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.
"Las Cosas no siempre son lo que parecen," le replicó el Ángel más viejo.
"Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría."
"Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. Las Cosas no siempre son lo que parecen."
Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrás no saber esto hasta un poco más tarde...
Algunas personas vienen a nuestras vidas y rápidamente se van... Algunas personas se convierten en amigos permanecen por un tiempo... dejando huellas hermosas en nuestros corazones... y nunca volvemos a ser iguales, porque hemos hecho un buen amigo!!
Ayer es historia. Mañana un misterio. Hoy es un regalo. Es por ello que es llamado el presente!
Había una vez, un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se
reflejaban permanentemente, Hasta aquel estanque mágico y transparente se acercaron la tristeza y la furia para bañarse en mutua compañía.
Las dos se quitaron los vestidos y, desnudas, entraron en el estanque. La furia, que tenia prisa(como siempre le ocurre a la furia), urgida-sin Saber porque-, se baño rápidamente y más, rápidamente salo del Agua.
Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad. Así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, el primer vestido que encontró, y sucedió que aquel vestido no era el suyo, si no el de la tristeza, Y así vestida de tristeza se fue.
Muy calmada, muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde esta, la tristeza termino su baño y, sin ninguna prisa-o, mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo-con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se dio cuenta que su ropa no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Así que se puso la única ropa que había junto al estanque: el vestido de la furia.
Cuentan que, desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la Furia, ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si nos damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es solo un disfraz y que detrás del disfraz de la furia , en realidad, esta escondida la
tristeza.